jueves, 6 de enero de 2011

El Sacrificio.

A veces nos toca presenciar o escuchar tantas cosas tan dolorosas que llegamos a dudar de la majestuosidad de dios en crear un mundo “prefecto”.
Dentro del año 2010 y principios del reciente 2011, he escuchado varias luchas y vivencias bastante dolorosas. Desde historias de maltratos, matrimonios frustrados, hijos no deseados, intentos de suicidios, suicidios en sí, homicidios, incendios, depresiones, terremotos, abandono, huérfanos, etc., etc., etc.
Si bien es cierto que estas historias me han hecho ver la vida de una perspectiva más amplia, y han quebrado en parte la imagen “perfecta” que tenia de lo que es vivir, también hace que me entre una duda gigante…

¿Por qué existe el dolor?

Creo que estoy harto de la excusa de “nos hace más fuertes” o “dios lo quiere así”.
No quiero escuchar más historias de ese tipo, quisiera que todos pudiesen vivir tranquilos y sin grandes dramas. Encuentro injusto que algunos sufran más que otros, que unos problemas sean más graves que otros, y todo esto sin importar si las personas que lo sufren son fuertes o no.
Bueno, les contaré una historia de una persona que pensaba así:

“Un sujeto que pensaba constantemente en las injusticias, el sufrimiento y el dolor del mundo hizo un pacto con el diablo. Él se sacrificaría por la humanidad, con el ideal de que no exista más sufrimiento, ni dolor, ni maldad ni injusticias en el mundo. Sin embargo, no debía pagar con su vida, sino con mil años de sufrimiento en el infierno.
El sujeto sufrió lo que la humanidad no estaba sufriendo, se volvió loco y dejo de sufrir. El diablo pensó que esto era aburrido, asique devolvió la cordura al sujeto para que continuara sufriendo, y así durante mil años, el sujeto sufrió.
Pasado el castigo del sujeto, se le fue devuelta la vida al mundo terrenal junto a una humanidad “perfecta”. Busco la aceptación de la gente: “yo me sacrifique por ustedes, si no fuera por mí, estarían sufriendo” pero nadie le creía, nadie conocía lo que era el dolor.
Fue tanta la decepción del sujeto que generó odio hacia la humanidad, y comenzó a causar estragos, rompiendo el pacto con el diablo y devolviendo el sufrimiento a la humanidad y volviendo a ser todo como siempre fue”
De esta historia quisiera recalcar dos puntos que son bastante paradójicos:

1-      “Las buenas acciones no se hacen para que otros las reconozcan. Se hacen porque son lo correcto” (Baden Powell) Este es un pensamiento que siempre he tenido en mi cabeza, y es algo que le critico mucho a los scouts, que siempre buscan el reconocimiento de alguien para hacer las cosas, pero jamás he visto que las hagan realmente por ayudar. Por ende, el sacrificio del sujeto se debió haber quedado en silencio para poder continuar en aquella sociedad sin sufrimiento.
2-      Paradójicamente al punto uno, es el hecho de que me encantaría sacrificarme a mí mismo con tal de que otros no sufran. Si bien es cierto que no me atrevería a sacrificar mil años de sufrimiento por la humanidad, si estoy dispuesto a sacrificar otras cosas con tal de que desaparezca el sufrimiento, ya sea solo para algunas personas, o para toda la humanidad.

Siempre he pensado en que me gustaría sacrificar mi propia vida con tal de que no exista hambruna en la india, de que exista equidad en el mundo, o cosas más triviales, como que una familia no se separe, que una persona no tenga pensamientos negativos o acabar con los asesinatos.

Pero claro, soy un simple mortal, con simples ambiciones. Y lo único que puedo hacer por ahora, es estar ahí para la gente que sufre en este momento, y que es muy cercana a mí.

Esta nota va dedicada a tres personas. Personas que quiero mucho y que solo deseo lo mejor para ellas en estos momentos difíciles. Tres personas que quiero realmente mucho y quienes me han quebrado TODOS los esquemas al ver lo que les ha tocado vivir. Mucha suerte en todo, y los quiero mucho.
Para: -E. B.
          -F. V.
          -C. V.
Lo mejor para ustedes. Se lo merecen.

1 comentario:

  1. Cuático.es impresionante en realidad como nadie hace nada por amor al arte.

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